jueves, 30 de septiembre de 2010

La problemática de los embalses


El perfil longitudinal del Duero es abrupto entre la cabecera en los Picos de Urbión y Soria. Allí comienza el tramo meseteño de escasa pendiente. Aguas abajo de Zamora, el Duero se encaja entre cortados, los Arribes, por donde el río abandona la Meseta perdiendo bruscamente altura hasta las bajas tierras portuguesas. En los Arribes se localiza el complejo sistema hidroeléctrico integrado por los embalses de Ricobayo, Villalcampo, Castro, Almendra y los fronterizos de Saucelle y Aldedávila. Actualmente la capacidad productora del sistema supera los 3.000 megavatios de potencia instalada.
Con la aparición de dichas presas, miles de hectáreas fueron anegadas por el agua, principalmente en los embalses de Almendra y Ricobayo, eliminando zonas de cultivo pastoreo e incluso pueblos enteros. Cientos de personas se vieron empujadas a trasladar sus pueblos o a emigrar a otras zonas. La compensación por este desalojo no supero los 300.000 euros (50 millones de las antiguas pesetas) a repartir entre mas de 800 vecinos desalojados. El número total de hectáreas anegadas es de 14.505, de donde unas 4.500 pertenecían a pueblos como Sardón de los Friles, Argusino, San Pedro de la Nava, Villaflor y Pueblica. El embalse de Ricobayo supuso la alteración del Camino de la Plata hacia Santiago, ya que pasaba por San Pedro de la Nave atravesando el río Esla hacía Villaflor. Los pequeños pueblos que antes podían subsistir con una economía ligada a la relación entre estos pueblos se vieron alterados quedándose mas aislados. Ahora tenían que cruzar un lago que en su parte mas ancha mide lo mismo que el estrecho de Gibraltar y con escasos puentes. Esta serie de problemas fomento, aun más, la emigración y por consiguiente el deterioro del lugar.

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